Método KiVa. Sistema contra el acoso escolar

La consejera de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón, Mayte Pérez, se ha reunido esta mañana con Tina Mäkëla, profesora e investigadora de la Universidad de Turku en Finlandia, para conocer el sistema de defensa contra el acoso escolar conocido como “Método KiVa”, del que Mäkëla es coordinadora.

El método KiVa —el término KiVa surge de la unión de las palabras “Kiusaamista Vastaan”, en finlandés, contra el acoso escolar— es un procedimiento creado en Finlandia contra el acoso escolar y se aplica en el 90% de las escuelas del país nórdico. Este sistema consiste en prevenir y enfrentar el bullying a partir del cambio de actitudes y de actuación de los alumnos para conseguir una convivencia respetuosa. Actúa sobre los alumnos testigos u observadores de situaciones de acoso para que apoyen y ayuden a la víctima. Las familias y los profesores eligen los colegios para llevar a sus niños o para trabajar con arreglo al índice de acoso escolar sin resolver que los centros tienen.

Tras la puesta en marcha del programa KiVa, se realizó una auditoría de calidad en los centros educativos donde se había impuesto y los resultados dieron unos éxitos altísimo, pues había disminuido todos los tipos de acoso en los institutos y colegios. El cerco al bullying había empezado a funcionar. De hecho, el acoso escolar desapareció en el 80% de los centros escolares. Cifras espectaculares que, lógicamente, han despertado el interés de la comunidad educativa internacional.

El método utilizado en el programa KiVa consiste en NO centrarse en la dialéctica de la confrontación entre víctima y acosador para ver quien tiene más o menos razones, ni en tratar a la víctima para que sea más extravertida y se sepa defender, ni en intentar convencer al acosador para que desarrolle empatía. El método trabaja sobre la actuación creada y sobre los sobre los alumnos testigos que se ríen de tal situación o permanecen callados y sin actuar.

Lo que se pretende a través del método KiVa es influir en dichos alumnos espectadores para que como mínimo nunca participen en el acoso, ni tan siquiera de forma pasiva. Si esto se consigue, el acosador, que necesita de reconocimiento para proseguir con el bullying, deja de acosar a causa de que no le aporta ningún beneficio. En resumen, el programa de basa en intentar que los espectadores no les rían las gracias a los jóvenes que son la parte agresora en el acoso. Sencillo, pero eficaz.

En el programa KiVa los estudiantes reciben unas 20 clases a los 7, 10 y 13 años (edades clave en el desarrollo del menor) para identificar las diferentes formas de bullying desde bien pequeños, y sepan de qué forma deben actuar. Hay diez temarios y trabajos que se realizan a lo largo del curso y en donde se enseñan valores morales como la empatía y el respeto por los demás. Se utilizan gran cantidad de recursos: charlas, videojuegos, manuales para el profesorado, vigilancia en el recreo, largometrajes y un buzón virtual y anónimo para denunciar si son testigos o víctimas de acoso escolar.

En todo colegio el director —en España sería el Consejo Escolar— elige un equipo KiVa integrado por tres adultos que detectan y investigan los casos de acoso escolar. Primero analizan si el acoso es puntual o continuado. Después hablan con la víctima para tranquilizarla. Posteriormente hablan con los acosadores para sensibilizarlos y con los testigos, que son la piedra angular del programa, para de esta forma se consigue reducir el acoso escolar.

Tina Mäkelä es coordinadora de este programa en España y Sudamérica. Doctora en Ciencias de la Educación por la Universidad de Jyväskyla (Finlandia), Mäkelä tiene experiencia como investigadora en proyectos relacionados con los ambientes de aprendizaje, tecnología, globalización y contextualización de soluciones educativas. Es Iberoamérica la zona donde más atenciones a este programa KiVa se están dando, por las particularidades del acoso escolar en estas zonas y por la atención de algunos gobiernos hacia estos sistemas novedosos.

El Departamento de Educación del Gobierno de Aragón cuenta desde mayo con el primer plan integral contra el acoso escolar en Aragón, una estrategia que responde a las necesidades de una comunidad educativa del siglo XXI, que actualiza la normativa y los protocolos, introduce el análisis de las redes sociales y las nuevas formas de relación del alumnado e incorporar medidas pioneras en España. Como novedad, se hace especial hincapié en la figura del observador. Hasta ahora, solo se hablaba de víctima y agresor. El Departamento de Educación considera clave involucrar a todos aquellos que conozcan que se está produciendo un caso de acoso escolar en su entorno. Además, se trabaja también en la formación con programas como el de los alumnos ciberayudantes y mediadores, pionero en España.

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