12.1.26
¿Sabemos qué es el amor?
¿Qué es amar? Pues es algo complejo, no es sencillo encajarlo en una sola explicación. Curiosamente todos creemos que sabemos amar, pero es un error considerar que es algo sencillo de explicar.
Amar es complicado, y hay muchas maneras de amar. Incluso hay varias formas de amarnos a nosotros mismos. De amar a "cosas" a elementos de complicad explicación.
Amar es prestar atención real a alguien o algo. No fingida, no distraída. Es ver a la otra persona—sus miedos, sus sueños, sus limitaciones—y no apartar la mirada, no dar la vuelta cuando vengan los problemas.
Amar incluye querer que le vaya bien a alguien, incluso cuando eso no te beneficia directamente. Es posiblemente el acto más contracultural en una sociedad que enfatiza el beneficio personal.
Amar es permitir que alguien te importe tanto que podría lastimarte o menguar tus beneficios. Y aceptar ese riesgo de todas formas, mientras te alegras de que le vaya bien a quien amas.
Amar es elegir a alguien o algo, día tras día, incluso cuando es difícil, incluso cuando no hay garantía de que salga bien, de que se mantenga en el tiempo.
El amor familiar puede convivir con resentimiento, incomprensión, distancia. Pero es real; es el amor que hace que incluso un adolescente rebelde se preocupe si sus padres están enfermos.
Amar a un amigo o a una pareja es estar presente cerca, sin exigir nada a cambio, y escucharle sin pretender arreglarlo o cambiarlo.
Amarse a uno mismo no es narcisismo; es tratarse con la misma compasión que se le daría a un amigo sufriendo t establecer límites cuando algo o alguien te daña. Es permitirse fallar, aprender, crecer sin auto-castigo y reconocer tu valor independientemente de lo que otros piensen.
Hablar a un pájaro que pase por encima de ti, hablarle a una flor, apreciar el valor de un libro, valorar un instante del día a día, vivir pasiones o conmoverte por cosas que otros creerían que no tener importancia es también amar.
Y sí, expresar ese amor a una persona, a una cosa o a algo que no tiene forma clara, es también amar. Somos seres de expresiones, y sin ellas no somos humanos.
Si el estrés laboral te rompe la salud, cambia de trabajo
Todos los días amanece de nuevo, aunque a veces a nosotros nos parezca que es un día lleno de problemas nuevos. Debemos encararlo, dar las gracias por ese tiempo aunque venga cargado de problemas, pelearlo y ganarle la batalla.
Si tu problema es laboral, de estrés en el trabajo, olvídate momentáneamente de ello. Y ponte a buscar una solución, ajena a la actual situación laboral. No te quemes con el trabajo actual, sobre todo si es por cuenta ajena.
Si mañana te vas, te despiden, enfermas o te mueres, no pasará ni una semana en que ellos buscarán un recambio y a partir de ese momento, en olvidarte.
Debes estar implicado en tu trabajo siempre, pero en su justa medida. Y eso lo marcas tu mismo.
Debes vencer el estrés laboral, avanzar en tus cualidades, ser sincero contigo, y admitir que siempre hay recambios, y esos no los controlas tú.
La empresa tiene un recambio para ti, y tú… debes tener un recambio para tu trabajo si te apura la salud.
Si el estrés te deja heridas, en silencio, sin dar pistas, vete buscando recambios, nuevas formas de poderte defender, pues nuestra propia salud no perdona que no la sepamos atender.
Adaptarnos, no es cambiar del todo
Podemos adaptarnos mejor o peor a nuestros hábitat habituales, podemos adaptarnos a nuestro entorno si este ha cambiado o es muy diferente a lo que hemos conocido antes, o si ha evolucionado nuestra zona de vida.
Ni tampoco debemos cambiar lo que somos.
Una cosa es adaptarnos y otra modificarnos de repente, pues eso supone un peligro de ruptura con nosotros mismos.
Un problema que crea otros posibles problemas.
Adaptarnos no es cambiar del todo, no es asumir lo nuevo por encima de lo que ya somos.
Todos evolucionamos y en esa evolución, todos vamos cambiando.
Pero a nuestro ritmo, no al ritmo que nos marque el hábitat a donde hayamos caído, posiblemente de forma temporal.
Todo cambia constantemente, también nosotros, pero no debemos caer en cambiar a la misma velocidad y forma de como cambia nuestro entorno.
Todo cambia, pero si todo cambia hacia lo mismo, no nos moveremos nunca. Y nos veremos arrastrados por los cambios que nos vengan dictados por la casualidad, por los demás, por el entorno.


